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¿Bailas?

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Martes, 1 enero, 2013

El amor al baile no es algo anticuado y del pasado. Mucha gente nace con una sensibilidad especial y necesita mostrar a los demás su forma de amar, llorar o sentir a través del movimiento. Si sabes de lo que estamos hablando y quieres aprender a sacar lo que llevas en tu corazón a través del ritmo, utilizando tu cuerpo como si fuera una obra de arte hecha carne, te contamos cómo. ¡Transforma tu pasión en tu profesión!

M. M. GARRIDO

Bailarín de breakTu cuerpo se agita cuando llega a tus oídos cualquier melodía musical y todo el mundo te pregunta, “¿pero es que no puedes dejar de bailar?” A lo que respondes con un rotundo “NO. Los pies se me van solos”. Y lo que no saben es que en tus ratos libres te encierras en tu habitación y comienzas a imitar a tus bailarines preferidos. Porque para ti bailar es un placer y deseas aprender para llegar a lo más alto. ¡Perfecto! Pero antes de ‘lanzarte a la piscina’ has de tener en cuenta una cosa: el baile profesional es extremadamente exigente y necesita de muchos sacrificios y muchas horas invertidas para conseguir, por lo menos, vivir de ello. Si sigues decidido a iniciarte en el fantástico mundo del baile, sigue leyendo, nosotros te ayudamos.

Un arte hecho cuerpo

La danza es una forma de arte en la que el lienzo es tu propio cuerpo. A través de la armonía del movimiento y de los gestos has de lograr expresar una historia, unos sentimientos, unas emociones, porque el baile es una forma de comunicación no verbal.

Géneros de baile y danza

El baile no sólo son tutús y mallas haciendo movimientos imposibles. Existen muchos géneros en los que puedes desarrollar tus cualidades ‘danzarinas’:

  • Clásicos: aquellos bailes que o bien pertenecen a la cultura popular, o bien se practican desde la antigüedad. Son los siguientes: Bailes de salón, Bailes Folclóricos, Danza Medieval, Barroca y Renacentista y Ballet.
  • Modernos: bailes más actuales que los clásicos. Son los siguientes: Rock and roll, Pop, Rock, Salsa, Tango, Hip Hop, Breakdance, Danza contemporánea, Danza Árabe y Ballet contemporáneo.

Esto no es una clasificación estática. El baile nace del sentimiento y la imaginación, por eso muchos coreógrafos se niegan a encasillarse en un sólo género y se atreven a mezclar lo clásico con lo moderno para dar lugar a variantes con movimientos, características y elementos nuevos capaz de hipnotizar al espectador.

Elementos fundamentales del baile

La danza se compone de diversos elementos fundamentales, que se interrelacionan para lograr transmitir emociones al público y también al mismo bailarín. Estos son: Ritmo, Expresión corporal, Movimiento, Espacio y Color.

Por supuesto, el uso de uno u otro elemento no es siempre igual. En función del género predominará el ritmo, el uso del espacio, la expresión corporal… Pero incluso dentro del mismo género, también hay variaciones que es lo que da el carácter único a cada espectáculo.

Existen también unos elementos denominados “adicionales no danzantes” que se utilizan para manifestar unas intenciones más allá del baile y del equilibrio estético, y es lo que le da el mensaje emocional. Estos son cuatro: mímica, gesto simbólico, canto y palabra.

Todos estos elementos y características específicas del baile se utilizan para elaborar unos movimientos coordinados que dan lugar a la coreografía. Dominarlos es fundamental para que el resultado final sea fluido y consiga emocionar al público.

Cualidades del buen bailarín

Bailarina de funkyPara convertirse en bailarín o bailarina profesional se necesita, fundamentalmente, fuerza de voluntad (que es el amor a la profesión, el amor a la dedicación, el amor al esfuerzo diario), y una gran vocación. Eso sin contar con que has de sentir dentro eso que los artistas llaman duende, es decir, arte, eso con lo que se nace, que se tiene o no se tiene. Sin estas cualidades jamás conseguirás alcanzar la meta de convertirte en un bailarín profesional.

Si cuentas con estas cualidades, ahora te toca adquirir la técnica que viene con la formación, porque no sólo de voluntad y de arte vive el bailarín. La técnica tiene que ser cultivada día a día, año tras año, porque un bailarín ha de tener una formación física importante, independientemente de la danza o baile al que encamine sus pasos. La técnica te dará seguridad para no flaquear en el escenario, para no caerte en un giro, para realizar un zapateado limpio y claro. Además, la técnica te permitirá conocer tu propio cuerpo y las posibilidades que tiene, para sacar el máximo provecho de él y no superar los límites.

Estudios oficiales

La clave para llegar a ser un buen profesional del baile reside en una buena formación. Hasta ahora, la Enseñanza de Danza se estructuraba en tres grados: elemental, medio y superior, y se impartía en conservatorios y en centros privados autorizados. Ahora las enseñanzas de Danza están reguladas por el Ministerio de Educación y se organizan en:

  • Enseñanzas Elementales. Se realiza una prueba de acceso en la que se valora las aptitudes del alumno, así como la edad idónea para iniciarse en los estudios de la especialidad de que se trate. Su duración es de cuatro cursos.
  • Enseñanzas Profesionales. Son estudios especializados dirigidos a alumnos y alumnas cuya meta sea el ejercicio profesional. Se organizan en un grado de seis cursos académicos. Los alumnos y alumnas que hayan superado las Enseñanzas Profesionales de Danza obtendrán el título de Profesional de Danza, en el que constará la especialidad cursada. Se realiza prueba de acceso, con independencia de haber cursado o no las enseñanzas elementales de Danza.
  • Grado superior de Danza. El título superior de Danza equivale al título de licenciado universitario. Consta de un ciclo con cuatro cursos de duración.

Las especialidades oficiales que se estudian en estas enseñanzas son: Baile Flamenco, Danza Clásica, Danza Española y Danza Contemporánea. La web del Ministerio donde encontrar toda la información, como los centros donde cursar estos estudios es: www.educacion.es/educacion/que-estudiar/ensenanzas-artisticas/danza.html.

¿Dónde estudiaron ellos?

  • Víctor Ullate ha formado a muchos de los bailarines más internacionales de nuestro país, como Ángel Corella quien ha trabajado como primera figura, entre otras compañías, en el American Ballet Theatre de la ciudad de Nueva York. El Centro de Danza Víctor Ullate ofrece un completo abanico de disciplinas que cubren desde la Danza Clásica al Funky o el Flamenco. En sus clases, impartidas por el propio Víctor Ullate y maestros con experiencia profesional, destacan la disciplina y el rigor con el que se aplica la técnica. www.victorullateballet.com.
  • En la Escuela Rambert de Londres estudió Nacho Duato, famoso bailarín, coreógrafo y director hasta hace poco de la Compañía Nacional de Danza. Tras ocho décadas de existencia, la Rambert Dance Company sigue siendo emblemática entre las compañías británicas, quizá porque ha sabido adaptarse a los tiempos sin alterar su bien ganada reputación. Esta institución está asociada al Sadlers Wells, teatro símbolo de las artes escénicas londinenses. www.rambert.org.uk.
  • Rafael Amargo es conocedor de las esencias más puras del flamenco, al tiempo que ha asimilado otro tipo de tendencias coreográficas, como las enseñanzas en la escuela neoyorkina de Martha Graham, reconocida como la iniciadora de la danza moderna. http://marthagraham.org/center/.
Estudia a los buenos bailarines

Presta atención a cómo bailan los grandes bailarines, no sólo los pasos que hacen sino cómo mueven sus cuerpos, su ritmo, equilibrio, el estilo y cómo se compenetran con la música. Observar  a los maestros no sólo hará que bailes bien, sino que bailarás con sentimiento.

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¡Quiero ser músico!

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Viernes, 28 octubre, 2011

¿Hay alguien a quien no le guste la música? Seamos sinceros, todos hemos soñado alguna vez con cantar o interpretar con un instrumento (y hacerlo muy bien, además) las melodías y ritmos que más nos emocionan delante de miles de personas. La profesión de músico puede parecer tremendamente atractiva si se mira desde fuera: una actividad artística, divertida y creativa que proporciona dinero, fama y la posibilidad de viajar por todo el mundo. Atención: no es oro todo lo que reluce. Solo unos pocos músicos consiguen triunfar para grandes masas, y detrás de eso, siempre hay mucho esfuerzo, mucha dedicación, mucho estudio, mucho ensayo… y también un pelín de suerte. Afortunadamente la música también ofrece muchas posibilidades, podrás vivir rodeada de ella no solo como gran cantante o director de orquesta sino enseñándola en un conservatorio o componiendo melodías publicitarias.

PABLO ÁLVAREZ ALMAGRO

¿Te gustaría cantar profesionalmente? ¿Sueñas con liderar tu propio grupo de rock? ¿Quieres componer tus propias canciones y que las canten otros artistas, o escribir las bandas sonoras de las películas? ¿Y qué tal ser director de una orquesta sinfónica, MC de rap, o saxofonista en un conjunto de jazz?

Si quieres ser músico profesional, esto es, hacer de la música tu forma de ganarte la vida hay muchas maneras de conseguirlo. Todas ellas te exigirán dedicación y esfuerzo. Pero luego podrás dedicarte desde a la docencia en las escuelas a la interpretación de cualquier instrumento en orquestas o conjuntos de todo tipo, hacer carrera en el mundo del cine, la televisión y la publicidad, o dedicarte a la composición, la orquestación o la producción de otros artistas o espectáculos.

En cualquier caso, lo que nunca te ha de faltar es mucho ánimo, la carrera de músico no es un camino sencillo. Descubrirás que hay muchísima competencia y que para destacar y poder abrirte un hueco deberás prepararte a conciencia y esforzarte al máximo si quieres aprovechar las oportunidades que surjan. La de músico es una profesión totalmente vocacional, se trata de una carrera  dura, pero también  es una de las más hermosas, satisfactorias y universales que existen.

La carrera de músico clásico. Los Conservatorios

Los conservatorios de música, públicos o privados, presentes en todas las ciudades de España, son para muchos niños la primera toma de contacto con la música. En ellos estudian solfeo (hasta cinco cursos) y un instrumento musical (ahí depende, por ejemplo el grado superior de piano, violín o violonchelo son hasta diez cursos). En muchas ocasiones se comienza con estos estudios cuando se es muy joven, entre los 6 y los 8 años, pero teóricamente no existe un límite para empezar. El grado académico que se obtiene es el de Licenciado en Interpretación Musical, equivalente a un título universitario. Podrás trabajar como intérprete solista, o como integrante de conjuntos de cámara u orquestales de música clásica. También podrás dedicarte a la enseñanza de tu instrumento o de solfeo en establecimientos e instituciones de enseñanza especializada en general, o hacerlo de forma particular. También puedes ofrecer tus servicios de instrumentista en el mercado para todo tipo de grabaciones, actuaciones o servicios, o dedicarte a la composición y la producción musical.

La licenciatura en Música

Si quieres formarte como músico estudiando una carrera universitaria de la misma forma que un arquitecto o un abogado lo hacen en sus respectivas especialidades, también puedes escoger la Licenciatura en Música. Los objetivos de esta carrera son “aportar con creación e investigación musical a la cultura, la docencia y los servicios comunicacionales”. ¿Qué significa esto? El perfil de este profesional es el de alguien que posee un amplio conocimiento de la historia y la herencia musical universal, que domina los aspectos fundamentales del lenguaje musical, la composición y la realización práctica instrumental y vocal, y con los conocimientos necesarios para abordar el estudio crítico de las disciplinas pedagógicas y los cambios en su disciplina. Con la Licenciatura en Música se puede optar a los postgrados de Magíster  y Doctorado en Música, y acceder al Grado de Licenciado en Educación, y el Título de Profesor en Música. Puedes ingresar en el mundo laboral y dedicarte a tareas tan variadas como crear y/o interpretar composiciones musicales, elaborar “orquestaciones” y “arreglos musicales” para la música de otros autores, impartir docencia musical en todos los niveles de la educación, interpretar música  con diferentes instrumentos musicales (piano, guitarra, órgano, percusión, violín, violonchelo…), dirigir coros (desde escolares hasta sinfónicos), impartir talleres, formar parte de agrupaciones de “cámara” u “orquestas” de diversos géneros, dedicarte a la investigación musical, desempeñar los puestos de gestor cultural, crítico u organizador de programas musicales en medios de comunicación, realizar la musicalización de las imágenes para la industria del cine o la televisión, la creación musical de “jingles publicitarios” (anuncios musicales) y “cortinas musicales” (música para los anuncios) en el campo de la publicidad, ejercer como productor musical (donde realizarías funciones de compositor, arreglador y director), asesorar y preparar musicalmente a otros cantantes en la preparación de sus audiciones, o realizar musicoterapia, donde se utiliza la música con fines médico-terapéuticos. Como ves, la Licenciatura en Música es una carrera que en principio ofrece un montón de salidas profesionales.

Hacerte músico por tu cuenta

Es cierto: hay muchos músicos que lo han sido todo en la historia de la música y que jamás pisaron un conservatorio o una escuela. Hay además un montón de estilos y formas musicales que tradicionalmente nunca se han aprendido en las academias (aunque hoy en día hay academias musicales de prácticamente casi cualquier cosa, desde para cantaores de flamenco a Djs). Que tu estilo no esté aún “institucionalizado” a nivel académico (pongamos que lo tuyo es ser bajista punk, cantautor hippie, o hacer el Beatbox en una crew) no significa que no debas prepararte y formarte al máximo. Aunque sea por tu cuenta, deberás ensayar y ensayar sin desmayo, y será mejor que aprendas todo lo que puedas de todo lo que tenga que ver con el mundo musical y la profesión de músico y accedas a toda la formación relacionada. Por ejemplo, te será muy útil saber leer solfeo (el lenguaje con el que se escribe la música en papel), dominar cuantos más instrumentos mejor, y conocer cuantos más estilos y ritmos te sean posibles.

La importancia de tener buen oído

Vale, todos podemos hacer música, y todo podemos cantar. Pero hay gente que está especialmente dotada, de una forma natural, para el ejercicio musical. A ese talento innato para entender, sentir, crear y tocar la música con mucha facilidad se le llama tener “oído musical”, o “tener buen oído”. La persona que tenga una buena percepción auditiva, buen sentido del ritmo y de la coordinación, buen sentido de la afinación y la armonía, una buena capacidad interpretativa y una buena capacidad expresiva musical, tendrá lo que se llama buen oído. Los músicos profesionales suelen tenerlo muy bueno, porque sin él es casi imposible hacer carrera en este oficio. Hay quien rebate esta tesis argumentando que el mismísimo Beethoven era sordo, y eso no le impidió ser uno de los mayores músicos de la historia. Eso es un error: Beethoven fue primero un músico excepcional, y luego se quedó sordo, no al revés.

Para saber si tienes o no buen oído, además de tus propias sensaciones cuando te pongas a practicar, una pequeña prueba con un profesor de música te será muy útil.

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Fotos: ©iStockphoto/Drbouz/Viorika

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