No a las enfermedades venéreas
Lunes, 12 marzo, 2012
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) no son cosa de otros. Puedes contagiarte simplemente por no usar preservativo un día. Conócelas, evítalas y acude a un especialista si crees que puedes estar contagiado/a.
AMALIA PANEA
Si no tomas precauciones, te puede pasar a ti. Esta es la idea con la que tienes que quedarte respecto a las enfermedades de transmisión sexual (ETS), ya que su mecanismo de contagio es el sexo. Cuando entran en contacto los genitales y las mucosas de dos personas puedes contagiarte incluso sin penetración.
El preservativo es tu mayor aliado, ya que te protege incluso contra el sida. Utilízalo también en los juegos y preliminares aunque no tengas relaciones completas. Aquí tienes una descripción de las principales ETS para que tomes conciencia de su gravedad y puedas acudir a un centro médico si crees que puedes padecer alguna.
Síndromes genitales
Las ETS suelen manifestarse en la zona genital bajo las siguientes formas:
- Úlceras. Son heriditas redondas más o menos superficiales, únicas o múltiples. Pueden ser provocadas por la sífilis, herpes simple, cáncer, alergia a un medicamento o un pequeño accidente como pillarte con la cremallera.
- Uretritis: Afecta principalmente a los chicos, presentando secreciones uretrales anormales. Puede ir a más si no se cura y afectar a la próstata y a los testículos. Provoca dolor y escozor en la zona.
- Vulvovaginitis y cervicitis. Sólo afecta a las chicas. Sus síntomas son aumento del flujo, picor y dolor. La infección se produce primero en la vagina o el cérvix (cuello del útero) y luego se extiende hacia el útero, pudiendo producir esterilidad.
- Verrugas genitales. Estas verruguitas en la zona genital pueden ser causantes de cáncer de cuello de útero o matriz, y de cáncer de pene. Afectan sobre todo a las chicas pero son, fundamentalmente, los hombres quienes las transmiten.
Síndromes no genitales
En algunos casos puede haber manifestaciones de ETS en zonas que no son los genitales.
- Faringitis. Puede producirse a causa de una felación o cunnilingus, ya que la bacteria o el hongo se introduce en la faringe y la infecta.
- Infecciones ano-rectales. Son producidas por la penetración anal y pueden subir hacia el intestino.
- Afectaciones generales. Como la fiebre en la sífilis o la artritis en la gonococia.
ETS más frecuentes
Entre las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes están:
- Infección genital por el virus del herpes simple. Es una infección viral recurrente e incurable. Las lesiones son muy típicas: micro-vesículas sobre una piel enrojecida que se erosionan convirtiéndose en micro-úlceras que posteriormente se cubren de una costra y curan espontáneamente alrededor de una semana. Existen dos tipos: Tipo 1 (fundamentalmente en labios y boca) y Tipo 2 (causante de la mayoría de los casos de infección genital). Las recaídas son frecuentes el primer año. La infección previa de herpes simple favorece la adquisición del VIH.
- Infección por el virus del papiloma humano. Produce verrugas planas o acuminadas, más conocidas como condilomas, en la zona genital, anal, nasal u oral. Puede dar lugar a cáncer de cuello de útero o de pene. Puede no manifestarse en una persona pero sí contagiar a sus parejas.
- Sífilis. Tiene tres periodos o etapas. En la primaria se desarrolla en 20-30 días una úlcera que se cura sola, pero no se cura la enfermedad, que continúa su infección por dentro. En la secundaria se producen en 1-2 años manifestaciones generales: fiebre, sarpullido y un largo etcétera. La terciaria se desarrolla entre 10 y 20 años después, y afecta a los órganos vitales, como el corazón o el sistema nervioso.
- Gonococia. Su manifestación más frecuente es la uretritis. Se desarrolla entre 2 y 14 días después del contagio y principalmente en varones. Puede dar lugar a síndromes no genitales como faringitis o prostatitis y si no se cura puede llegar a provocar artritis.
- Chlamydea trachomatis. Es parecida a la gonococia pero con un tiempo de aparición más largo: de 7 a 20 días.
- Sarna. Aparición de pequeños granitos diseminados por el cuerpo con picor intenso, sobre todo por la noche.
- Ladillas. Son unos piojos que se instalan con sus huevos en el vello púbico, produciendo un intenso picor. Se transmite por contacto sexual o por ropa de cama infectada. Afecta a cualquier zona velluda del cuerpo menos a la cabeza.
- Hepatitis B. El contagio se realiza por vía sexual o por el intercambio de jeringuillas, por usar el mismo vaso y cubiertos, o por besos. Actualmente existe vacuna.
Sida: puedes evitarlo
El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida es un conjunto de enfermedades que afectan al sistema inmunitario. La infección producida por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es de desarrollo lento y va destruyendo poco a poco las células del sistema de defensa del cuerpo. La última fase de la infección VIH es la fase SIDA, que aparece años después de que el individuo se haya infectado por el VIH. Estar infectado de VIH (ser portador o seropositivo) no es lo mismo que tener sida.
El sida, es decir la enfermedad como tal, no se contagia, es el VIH el que se transmite de persona a persona. Como muchos virus (por ejemplo la gripe), el VIH de vez en cuando introduce pequeñas modificaciones en su estructura, dificultando encontrar una vacuna eficaz.
Es bastante frágil, se muere con el calor (60º durante 30min, es decir, una lavadora a esta temperatura), se destruye con lejía y también, después de 15min, con alcohol.
Las vías de transmisión son exclusivamente la sexual, la sanguínea, la materno-fetal y durante la lactancia. El virus se transmite únicamente mediante contacto directo con la sangre, semen o secreciones vaginales de una persona infectada. Contacto que ocurre durante las siguientes prácticas de riesgo:
- Tener relaciones sexuales sin preservativo con una pareja seropositiva o con una persona que no sabemos si está o no infectada. No olvides que muchas personas infectadas por el VIH no lo saben.
- Intercambio de material de pincharse (aguja, jeringuilla, agua, algodón, etc.).
- El virus también es transmisible durante el embarazo, parto o lactancia de la madre seropositiva al hijo.
Para que el VIH pueda penetrar en el cuerpo y multiplicarse se necesitan ciertas condiciones:
- Una concentración importante de virus VIH, que se puede dar en la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna de una persona seropositiva. Aunque en la saliva, sudor o lágrimas se pueda encontrar el VIH, no se da en cantidad suficiente para que haya contagio.
- Los virus tienen que penetrar profundamente en el organismo. La piel sana es una barrera eficaz que impide a los gérmenes como el VIH la entrada al cuerpo.
- Los virus tienen que encontrar células receptoras del VIH para poder vivir y multiplicarse. Las células del cuerpo que más receptores tienen son los linfocitos T4, que forman parte de los glóbulos blancos que circulan en la sangre.
Prueba de seropositividad
Si has tenido relaciones de riesgo, hazte una prueba de seropositividad (será efectiva a los 2 ó 3 meses de la relación). La más utilizada se llama ELISA. Debes repetírtela al año, ya que es el tiempo que se tarda en desarrollar los suficientes anticuerpos anti-VIH como para ser detectado.
Importante. Aunque no consideres que hayas tenido una relación de riesgo, hazte la prueba si has tenido relaciones sin protección, sobre todo con diferentes parejas.
Más info. En el Centro Joven de Planificación Familiar puedes encontrar más información sobre ETS y centros de planificación familiar (www.centrojoven.org). También en la Federación de Planificación Familiar Estatal (www.fpfe.org).



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