Quiero ser astronauta
Lunes, 16 abril, 2012
Viajar fuera de la órbita terrestre en un transbordador, realizar experimentos científicos punteros en condiciones de gravedad cero, pasar largas temporadas en una estación espacial, y quién sabe si algún día no muy lejano formar parte de la primera tripulación humana que viaje a Marte, o de la segunda que pise la luna. Esos serán tus retos y tus increíbles experiencias vitales si tienes éxito en una de las profesiones más complicadas, duras, elitistas, fascinantes y privilegiadas que existen en el planeta Tierra: la de astronauta.
PABLO ÁLVAREZ ALMAGRO
¿Qué niño no ha querido alguna vez ser astronauta? ¿Quién no ha soñado nunca con poner el pie por primera vez en un remoto planeta y decir una frase chula del estilo “es un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad”? ¿Qué ser humano no ha sentido curiosidad, fascinación, vértigo y miedo al pensar que habrá más allá, en las estrellas? Aunque con el fin de la guerra fría la carrera espacial ha entrado en una especie de “tiempo muerto”, lo cierto es que la conquista del espacio es el gran reto que como especie eminentemente colonizadora que somos tenemos por delante.
Lo que antes fue un campo de trabajo exclusivo para las dos agencias aeroespaciales de las dos superpotencias que dominaron el mundo durante la segunda mitad del siglo XX, es hoy un vasto territorio todavía por explorar al alcance también de otras agencias (la europea ESA, la china CNSA), y puede que mañana mismo lo sea también para iniciativas de carácter privado.
Ser astronauta y viajar al espacio es muy complicado. Para conseguirlo, deberás estudiar muchísimo y conseguir que tu currículum académico destaque claramente sobre el del resto de estudiantes, tendrás que prepararte a conciencia durante años para conseguir ingresar en alguna agencia aeroespacial, dedicarte en exclusiva a tu profesión de forma casi obsesiva durante años, gozar de una salud de hierro y unas cualidades físicas muy poco comunes, sobresalir por encima de otros cientos de candidatos, y aún así, tener muchísima suerte. Porque de entre los mejores, muy pocos son los finalmente elegidos para viajar al espacio. Llegar a ser astronauta no está al alcance de cualquiera. La conquista de la última frontera de la humanidad está de momento restringida a una pequeña élite. Para formar parte de ella necesitarás mucho talento, toneladas de trabajo y esfuerzo, y algo de fortuna. Pero se puede conseguir.
Estudiar, estudiar y estudiar
Para ser astronauta necesitas estudiar una carrera universitaria, aunque la carrera de astronáutica, como tal, no existe. Pero cualquier agencia aeroespacial te exigirá ser licenciado para ingresar en sus programas de preparación de astronautas. Un astronauta es, antes que nada, un científico. Lo lógico es que estudies Ciencias Físicas, Ingeniería Aeroespacial, Biología o Matemáticas. Además de esforzarte para que tus notas sean excepcionales, deberás hacer seminarios, cursos, másteres o doctorados relacionados con todo lo que tenga que ver con la carrera espacial. Recuerda que solo los mejores currículos pasarán el primer corte.
Ni los latinos en general ni los españoles en particular estamos a la cabeza de la investigación del espacio, así que para desenvolverte en este mundo es absolutamente imprescindible que domines a la perfección varios idiomas. El inglés desde luego, sin él no vas a ninguna parte. Pero dominar el ruso o/y el chino (sí, el chino) te serán de gran ayuda si tienes en cuenta que hay muy pocos sitios en el mundo en los que podrás ejercer tu profesión, y en dos de ellos estos son los idiomas que se hablan.
Antes de seguir formándote… a trabajar
No te bastará con tu magnífico y completísimo currículum académico. Si por ejemplo deseas ingresar en la NASA (la agencia aeroespacial norteamericana, la más grande y la que más gente ha mandado hasta ahora al espacio), después de tu paso por la Universidad necesitarás tres años de experiencia profesional competente y con una responsabilidad creciente en tu área de trabajo.
Entrar en el programa de una agencia
Una vez tengas tu título universitario bajo el brazo y tu experiencia laboral, llegó el momento de solicitar plaza de astronauta. Para la NASA, es necesario rellenar un formulario y enviarlo a la oficina de selección de astronautas en el Johnson Space Center de Houston, Texas. Allí tu solicitud se revisará concienzudamente y se puntuará de acuerdo a varios criterios que van desde tu altura y peso a tu experiencia y especialización. Hazte a la idea de que la NASA recibe un promedio de 4015 solicitudes cada dos años. Después de un segundo proceso de filtrado, alrededor de 128 candidatos de los 4015 solicitantes originales serán invitados al Johnson Space Center para realizar entrevistas personales durante una semana, diversos exámenes médicos y cursos de orientación. El departamento de admisión de astronautas entrevistará a cada candidato y le asignará una puntuación basada en su experiencia y potencial, motivación, capacidad de trabajo en equipo, capacidad de comunicación, y adaptabilidad. Todas ellas son importantes, puedes quedarte fuera de la selección simplemente por no tener las habilidades necesarias para interactuar con otras personas.
Si estás interesado en una plaza de piloto o de comandante, en lugar de especialista de misión (el astronauta básico, para entendernos), también tendrás que acreditar al menos 1000 horas de vuelo al mando de un avión a reacción. Durante el entrenamiento todos los aspirantes se ejercitan a bordo de un reactor de verdad que tiene la particularidad de que los controles son idénticos a los de un transbordador espacial, y por tanto puede usarse como simulador de vuelo tanto en tierra como en el aire.
Muchos de los solicitantes no reúnen los estándares médicos necesarios, otros se retiran tras de comprender todo lo que el trabajo implica. Después de recoger una cantidad significativa de información, el departamento de selección de astronautas escoge a sus candidatos finales, y los remite a la administración de la NASA, que será quien realice la elección final de unos pocos afortunados. Una vez seleccionado, comenzarás un riguroso trabajo de entrenamiento. ¿Y luego? Pueden pasar años hasta que logres viajar al espacio, es más, puedes estar en plantilla de la NASA, y no llegar a viajar nunca por diversas circunstancias, ya que la agencia tiene más astronautas que plazas para sus viajes. Pero también puedes ser uno de los escogidos y vivir una de las experiencias más insólitas e increíbles que puede conocer el ser humano, alejarse de la órbita del planeta que le vio nacer.

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12:35 pm el 10-8-2012
una preguna q es scout en la nasa dicen q casi todos fueron en su juventud scout