Cómo decir NO a los amigos… y no morir en el intento
Miércoles, 16 mayo, 2012
Cuando formas parte de un grupo es difícil no dejarte influenciar por él. La presión de los amigos es algo muy real y puede ser bastante fuerte en cuestiones peliagudas como el sexo, el alcohol o las drogas. Es difícil mantener una postura firme, sin que te echen de la pandilla, pero mucho peor es doblegarse cuando no se quiere hacer algo sólo para evitar el enfrentamiento con ellos. La cuestión es ¿cómo decir NO sin evitar que te traten de cobarde o te den de lado? No es tan fácil, es verdad, pero no pienses que es misión imposible, se puede, y aquí te explicamos algunas técnicas para superar con éxito esta prueba de fuego.
M. M. GARRIDO
Cuando un amigo te sugiere un plan para el sábado por la noche que no te seduce en absoluto,
tu primera reacción, seguramente, consistirá en inventar una excusa para evitar enfrentarte a él. “Me encantaría, pero tengo cumpleaños y no voy a poder ir”. Lo mismo ocurre cuando tu novio te presiona para ir a la cama y sales corriendo justificándote: “Lo siento, pero me esperan en casa…”. Parece como si estuviéramos obligados a mentir para escaparnos de estas situaciones por miedo a los comentarios o a las burlas de los demás.
La presión del grupo es una de las principales causas que hacen que elijamos un estilo de vida no acorde con nuestras convicciones, como, por ejemplo, iniciarnos en el consumo de las drogas, el uso abusivo del alcohol y tabaco, el no respetar las normas de casa, el iniciarnos en el sexo antes de estar preparados…
La necesidad de pertenecer al grupo
Todas las personas tenemos la necesidad de pertenencia a un grupo, y en la adolescencia esta necesidad se vuelve más patente debido la importancia que se le da a la amistad. Para el equipo del Centro Psicología Bilbao, “esta integración favorece una autoestima positiva en la medida en que la persona se siente valorada por el grupo y así desarrollan la identidad”. “No obstante –puntualizan- esta pertenencia a veces tiene un precio: ir en contra de tus valores”.
Decir NO siempre acarrea unas reacciones en el grupo que a veces no son de nuestro agrado. Seguramente ante tu negativa nadie te diga: “lo entiendo y te respeto”. La primera reacción será la de tratarte como un cobarde y picarte para que al final acabes cediendo. En todo grupo siempre hay manipuladores que conocen muy bien las trampas para convencer a los amigos para que acaben haciendo lo que ellos quieren.
Revelarse contra el cabecilla siempre es una situación incómoda. Surgen sensaciones de desconfianza ante la expectativa de quedar mal o de miedo a ser rechazado. Nadie quiere ver cómo otros se ríen de nosotros.
Pero hay que ser coherente con lo que pensamos y en ocasiones se hace ineludible la situación de plantarte y decir que no quieres hacer eso. Para ello no hay nada mejor que aprender a defendernos cuando nos acorralan. ¿Cómo?
Qué hacer en situaciones difíciles
Durante estos años de adolescencia recibirás numerosas proposiciones en las que participar, numerosas cosas que probar, numerosas propuestas a las que tendrás que decir NO. Existen unas bases sobre las que actuar para poder decirlo sin sentirte culpable y sin salir herido. Toma nota.
1. Respeto mutuo. El primer principio de las relaciones sociales ha de ser el del respeto mutuo. Si son buenos amigos, acabarán por entender tu decisión y no tomarán ningún tipo de represalias contra ti. Si no es así, ¡cambia de amigos!
2. Aprende el arte de dejarse influir. Nuestras decisiones siempre están influenciadas por amigos, la familia, la sociedad…. Lo realmente importante es que aprendas a distinguir cuándo tus actos tienen tu consentimiento o son la consecuencia de la presión de los amigos.
3. Ten la cabeza fría. Decir NO sistemáticamente a todo lo que se plantee en el grupo no es la solución, además, si eso es lo que te apetece es que no te identificas con ese grupo y lo más lógico sería tratar de cambiar de pandilla. Analiza bien la situación y define lo que realmente quieres hacer. Si has tomado la decisión de no formar parte de ese plan, comunícalo, aún a riesgo de que surjan enfrentamientos.
4. Aprende a alejarte cuando la presión sea muy fuerte. Si ves que no ceden ante tu postura, aléjate sin que ellos lo noten. Por ejemplo, que no dejan de insistirte para que pruebes lo último en pastillas, pues cambia de tema, “hablando de lo último. ¿Ya habéis visto el coche de Ferrari que va a llevar a Alonso en el próximo campeonato?”. Si tu amigo no se deja torear, cambia de persona con la que hablar, “un momento, que está allí Pilar, voy a saludarla”. Si no tienes vía de escape, cambia de lugar, “voy a acercarme a comprar unos DVD para que me grabes las pelis de las que hablamos, ahora vuelvo…”.
6. Sé firme en tu decisión. No puedes decir NO y al rato, por malos rollos, cambiar de postura con un “tal vez” o un “después” para al final acabar cediendo a la situación. No te dejes influir o chantajear. Hay que ser persistente.
Técnicas que te pueden ayudar
Afirma el equipo de Centro Psicología Bilbao que en ocasiones el problema se encuentra en la falta de recursos para saber decir NO y saber defender tu postura. Pero no te preocupes, existen técnicas que te pueden ayudar. Desde el Centro nos muestran dos de ellas:
- Técnica de Desc.
Te va a resultar muy útil para poder decir lo que tú quieres sin pasarlo mal.
Imagínate que tus amigos han quedado para hacer botellón. Tú vas porque quieres estar con tus amigos, pero no quieres beber, aunque ellos te insisten. Vamos a aplicar la técnica.
- Describir: tendrás que describir objetivamente la situación sin juzgar a la otra persona. “Hemos quedado para hacer botellón, pero yo no voy a beber”.
- Expresar: tendrás que decir cómo te estás sintiendo en esta situación.
“Me siento un poco agobiado porque me estáis insistiendo”.
- Solicitar: tendrás que pedir cómo te gustaría que actuaran tus amigos.
“No me insistáis más”.
- Consecuencias positivas: cómo te vas a sentir después de sentirte respetado.
“Aunque no beba, me lo voy a pasar bien”.
- Técnica del Disco Rayado.
Esta técnica la puedes utilizar para hacer peticiones y/o rechazar algo que no quieras realizar. No tenemos que dar largas explicaciones, excusas o justificaciones para rechazar o pedir algo.
Consiste en repetir continuamente la idea principal que quieras decir sin prestar atención a los intentos de tu amigo para convencerte y sin enfadarte ni levantar el tono de voz. “No voy a probar nada de lo que me ofreces”. No importa lo creativos que se vuelvan los argumentos de tus amigos, repite sólo “No voy a probar nada de lo que me ofreces”. Continúa lo que estabas haciendo, y ante su insistencia sigue en tus trece, “No voy a probar nada de lo que me ofreces”. Al final acabarán por abandonar porque se cansarán de obtener siempre la misma respuesta.
“El objetivo de ambas técnicas es ser capaz de decir y hacer lo que realmente quieres, y la consecuencia más importante es que te sentirás bien contigo mismo porque habrás defendido tus ideas con naturalidad y todos los grupos siempre respetan a las personas que tienen las cosas claras”, afirman desde el Centro.



9:18 pm el 07-29-2010
lo que me pasa es que no se decirle “NO” a mis compañeros de clase y creo que ellos me estan utilizando y no me gusta decir que no por que mis padres me enseñaron a ayudar a los demas y me sentiria super mal si decir pero mucha gente de dice que soy facil de utilizar entonses nesesito una pequña ayuda para noser mas utilizada