¿Qué puedes hacer tú para proteger la Tierra?

Lunes, 13 Febrero, 2012

¡Por la sostenibilidad!

El cambio climático, la desertificación, la pérdida de biodiversidad… son algunas de las amenazas contra el medio ambiente provocadas, en su mayoría, por la intervención del hombre. Consumo indiscriminado de electricidad y agua, aumento de los residuos generados, aumento de las emisiones de CO2… Aunque se están dando tímidos avances desde los gobiernos, esto no es suficiente. Ser sostenibles es nuestra tarea pendiente y nosotros te enseñamos cómo conseguirlo.

M. M. GARRIDO

Un mundo verde y sostenible con una planta creciendo de él

La sostenibilidad es la búsqueda del equilibrio entre las especies y los recursos naturales de su entorno, es decir, para ser sostenible no se debe explotar un recurso por encima de sus posibilidades de renovación. Sólo hay que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de todos los problemas medioambientales que estamos viviendo y que nos indican que nos hemos cargado este equilibrio. Ahora nos toca volver a restaurarlo antes de que sea demasiado tarde. Aunque la última palabra siempre la tienen los gobiernos, también los ciudadanos tenemos mucho que decir en la protección de la naturaleza. ¿Cómo? Variando nuestras costumbres hacia actitudes y comportamientos responsables con nuestro entorno. Sustituir nuestra posición de primar lo humano sobre lo natural, por otra de integración: el hombre como una especie más dentro del ecosistema.

Las “3 R”: reducir, reutilizar y reciclar

¿Qué es lo que cada uno de nosotros puede hacer para salvar la Tierra? La respuesta se encuentra en el consumo responsable presidido por las ‘3 R’: reducir, reutilizar y reciclar.

Reducir. Es decir, no malgastar los recursos.

  • Reducir en el consumo del agua con pequeños gestos como ducharse en lugar de bañarse o cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes o nos enjabonamos.
  • Reducir en el consumo luz usando bombillas de bajo consumo, apagando las luces innecesarias o evitando encender antes de tiempo aprovechando al máximo la luz natural.
  • Reducir en el consumo de energía abrigándonos en casa para no poner la calefacción a tope (no hace falta ir de manga corta en pleno invierno) o, en caso contrario, abriendo todas las ventanas en verano para evitar poner el aire acondicionado continuamente.
  • Reducir en el consumo de energía en transporte promoviendo la movilidad sostenible, es decir, usando el transporte público o la bicicleta para desplazarse, organizando desplazamientos de varias personas en un mismo vehículo cuando no haya más remedio que utilizarlo, reduciendo la velocidad, conduciendo de manera eficiente, evitando el avión siempre que sea posible y subiendo las escaleras evitando los ascensores.
  • Reducir el consumo de energía en electrodomésticos maximizando la carga de las lavadoras y lavavajillas, no introduciendo alimentos calientes en el frigorífico, o apagando completamente la TV, ordenador u otros dispositivos cuando no se utilizan.
  • Reducir el consumo energético en alimentación comiendo más verduras, legumbres y frutas y menos carne, no consumiendo productos inmaduros (recuerda lo de pezqueñines no, gracias), evitando los productos exóticos que exijan costosos transportes, y consumiendo productos de temporada o de agricultura ecológica.
  • Reducir el uso de papel evitando imprimir documentos que puedan leerse en la pantalla, o escribiendo, fotocopiando e imprimiendo a doble cara y aprovechando el espacio (sin dejar márgenes excesivos).

Reutilizar. Para evitar tirar en exceso de los recursos naturales.

  • Reutilizar el agua, recogiendo la del lavabo y la ducha para el WC, o recogiendo el agua de lluvia para riego o también el WC.
  • No utilizar objetos de usar y tirar, en especial bolsas y envoltorios de plástico, papel de aluminio, vasos de papel…
  • Reutilizar ropa, juguetes, ordenadores… (Cuando ya no te sirvan, dónalos a una ONG).

Reciclar. Puedes reciclar productos que vayas a tirar o utilizar productos reciclados.

  • Separar los residuos para su recogida selectiva. Ya sabes: envase amarillo para plásticos, metales y tetra-brik; verde o naranja para restos de comida, pañales, cenizas y, en general, materia orgánica; azul para el papel y cartón; y el verde para el vidrio.
  • Llevar a los Puntos Limpios (ecopuntos y ecoparques) lo que no puede ir a los depósitos ordinarios por su volumen o peligrosidad, como pilas, pintura, electrodomésticos, muebles, radiografías…
  • No echar residuos al WC ni a desagües.

Si quieres saber más sobre el reciclado de los productos visita http://www.ecoembes.com/

La necesidad de luchar contra el cambio climático

Uno de los efectos inmediatos de nuestro estilo de vida es el cambio climático. El clima de nuestro planeta está sufriendo importantes alteraciones a consecuencia de la emisión de gases que potencian el efecto invernadero, originados, sobre todo, por el uso excesivo del petróleo, gas o carbón.

Existen ya pruebas de este cambio: la temperatura de la atmósfera ha sufrido un calentamiento progresivo de 0,6º C de media, registrándose un aumento mayor en el polo o el arco mediterráneo. Incluso se prevé un agravamiento de la situación a largo plazo, ya que está previsto que a final del siglo XXI, la temperatura media de la atmósfera a nivel superficial aumente entre 1,4 y 5,8º C.

¿Consecuencias? Derretimiento de las masas de hielo de los polos, subida del nivel de los océanos, temperaturas que no coinciden con las estaciones del año, inundaciones, olas de frío y calor, períodos de sequía, aumento del número de huracanes calificados con la máxima categoría de fuerza… Esto hace que estén despareciendo algunas especies incapaces de adaptarse a los cambios climatológicos.

La salud humana también se está viendo afectada a consecuencia de estos cambios en el clima. La Organización Mundial de la Salud ha informado que un aumento de 2 ó 3 grados en la temperatura media puede causar un aumento de enfermedades contagiosas como el cólera, la malaria o el dengue, o de patologías como el asma o las alergias.

Estas son suficientes razones para poner todo de nuestra parte para reducir las emisiones de CO2 con gestos como comprar productos inocuos y respetuosos con el medio ambiente, evitar el uso de spray y aerosoles, apoyar las llamadas energías limpias (eólica, solar…), o utilizar tecnología de bajo consumo y poca contaminación.

Cualquier acción que conlleve emisión de gases 0 será bienvenida. Recuerda que un grano hace granero y un comportamiento individual que promueva pequeños cambios en nuestras costumbres que luchen contra el agotamiento de los recursos naturales y la degradación del medio, al multiplicarlo por los muchos millones de personas que hay en el mundo, puede representar cantidades ingentes de beneficios para el medio ambiente.

El futuro va a depender, en gran medida, de tu comportamiento y la capacidad para modificarlo.

Un comentario al artículo: “¿Qué puedes hacer tú para proteger la Tierra?”

  1. Jose
    7:30 pm el 09-18-2010

    Hola!
    Respecto a lo que decías de reutilizar…

    ‘…Reutilizar ropa, juguetes, ordenadores… (Cuando ya no te sirvan, dónalos a una ONG)…’,

    Estoy totalmente de acuerdo, hay que donar antes las cosas que no usamos por mucho tiempo y eternamente almacenadas y olvidadas.

    Están surgiendo iniciativas solidarias como la de Reutilizadme.com
    que es un foro internacional de reutilización solidaria, donde puede pedir, coger o donar lo que quieras gratuitamente.

    Yo ya he dado ordenadores, juguetes, y otra gente está ofreciendo camaras de fotos para reparar, cortapelos, aparatos de gimnasia olvidados. Pero hay subforos para todos los paises latinoamericanos y una version de habla inglesa.
    Y está estructurado por categorias, por ejemplo: reutilizar ropa, reutilizar tecnología, reutilizar objetos cotidianos, etc.

    Espero que os guste.

    A mi me ha encantado, este es el enlace:

    http://www.reutilizadme.com

    Saludos y gran artículo.

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