Emos, subcultura al alza
Viernes, 3 Septiembre, 2010
La tribu urbana que más adeptos gana es pesimista, introvertida y lánguida. La respuesta adolescente a la crisis es una mirada oscura
ARMANDO OJEDA
Los tiempos cambian. Y con ellos, las formas de poner en duda el sistema. Así lo hicieron hippies o punks, cada uno a su manera. Nirvana y todo el movimiento grunge que tocó el techo en los noventa, con la ciudad de Seattle, como foco, añadió un punto de rechazo que rayaba el desdén, una nueva actitud. Un poco antes, en los ochenta, ya sonaban en otro punto de los Estados Unidos, Washington DC, las primeras bandas de un nuevo rock hardcore radical o alternativo: Rites of Spring o Embrace ya cambiaron sus letras a un tono más íntimo y personal, emotivo. Ese latido emo ha permanecido en el mapa de las tribus urbanas como una minoría marginal. Sin embargo, hoy suman adeptos a un ritmo mayor que nunca. La sociedad del Siglo XXI, la misma que sufre la mayor crisis económica de los últimos tiempos, consumista y artificial, es la que ha convertido en más populares que nunca antes a los chicos del flequillo.
¿Qué es un emo?
Como en toda tribu, el individuo se define por su estética: para el emo, color negro predominante (en ocasiones, con complementos rosas o fucsias para ellos), pantalones de pitillo y flequillo larguísimo que indefectiblemente cubre uno de los ojos. Pero también por su actitud. La de los emos es la que impone un vuelco absoluto al mundo interior, la incomprensión del rechazo, una visión pesimista del entorno humano y una sublimación de los sentimientos más intensos, que en muchas ocasiones son los más tristes.
Fondo musical
El origen del movimiento está en aquellos primeros grupos de música alternativa que dieron preferencia a unas letras más intimistas y personales. The Get Up Kids, Jimmy Eat World, Curtiss, AMI, Funeral For A Friend, My Chemical Romance, Scape The Fate, Dozavtra o 30 Seconds to Mars, en inglés, o Atreyu, Damien Jurado, Pedro The Lion, Madee, Kydai o Raidybaum, en español, por citar sólo unos cuántos, son bandas que se han asociado a este estilo. Aunque muchas de ellas han rechazado esa asociación. ¿Por qué?
Siempre negativo
En el mundo anglosajón y en la cultura hispana la cultura emo se ha ligado con ciertos tópicos negativos. Como la supuesta afición a la idea del suicidio, que la convierte en una tribu maldita y que produce aversión entre un público más adulto. O presuponer que los chicos emos son homosexuales precisamente por mostrar su sensibilidad a flor de piel. O incluso tildar de victimista la pose emo. Todos estos son puntos extremos de la idea que inspira esta tribu urbana, que, sin embargo, tiene algo más de fondo.
Más que tristes
Los emos son una respuesta al rechazo, que, curiosamente, se amplifica con su postura. A menudo son blanco de comentarios maledicentes y burla, lo que parece, sin embargo, reafirmarles. Un emo subraya su indefensión emocional frente a los demás, que ni siquiera quiere cambiar el mundo. Se ve retratado en el mundo del cineasta Tim Burton y lanza un grito o scream cuando baila para expresar su dolor. Quizás no haya mejor manera de expresar lo aburrido que se ha vuelto todo, y el valor que parecen haber perdido los sentimientos.
Enlaces
Casi por definición introvertidos, los emos han hecho populares varios foros o portales en los que encontrarse en la red. Por ejemplo, el portal inglés Emo Corner (http://www.emo-corner.com) o solo emo (http://www.emo-corner.com), en español.
Una celebridad
Alex Evans es un joven canadiense diseñador y modelo, y tiene más de cine mil amigos en su myspace (http://www.myspace.com/alexevans), lo cual le ha hecho célebre. En su web cuenta su experiencia (alexevans.net).


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